Monopolio, ese sistema de mercado en el que solo existe un oferente en el mercado y por ende, éste fija los precios que maximizan su beneficio.

En las facultades de economía, al estudiar los distintos modelos del mercado nos encontramos básicamente con los monopolios, la competencia perfecta y la competencia monopolística. Se explica que, la riqueza generada en competencia perfecta es absorbida totalmente por los compradores, en monopolio, la riqueza creada va a parar, en su mayoría, al productor y que, en competencia monopolística, se divide entre productores y compradores.

Por tanto, se da a entender que lo más deseable es que en el mercado exista siempre competencia perfecta para todos los productos pero, ¿Es realmente cierto esto?

Haciendo un repaso a la historia de la economía nos detenemos, sin lugar a dudas, en la revolución industrial. La revolución industrial supuso un punto de inflexión para la historia de la humanidad. La revolución industrial pudo darse gracias a varias políticas nuevas que llegaron de la mano de los liberales ingleses (Adam Smith, Locke…). Por un lado el rechazo al antiguo régimen pero, si algo es destacable es por el respeto a la propiedad privada y unas leyes de monopolio como fueron las leyes de patentes y marcas.

El progreso económico no ha sido una labor de planificación de ningún ente ni siquiera de la sociedad. Se ha dado gracias a la libertad individual que infundió ánimos y ayudo a que el esfuerzo fuera recompensado. No puede ser planificado por ningún grupo ya que ningún grupo tiene los conocimientos suficientes para conocer el futuro y saber qué acciones son las mejores a tomar para todos (El homo economicus de Mill mas allegado al racionalismo y liberalismo francés que al liberalismo inglés).

Sin las leyes sobre patentes y marcas, no existiría progreso alguno y viviríamos en un mercado de competencia perfecta en el que ninguna empresa llevaría a cabo ningún esfuerzo en investigación ya que los frutos que obtuviera serían copiados por la competencia y, debido a sus altos costes, la empresa investigadora desaparecería.

El monopolio es, pues, el motor del crecimiento económico. Es la única forma en la que se puede producir una investigación para obtener ventajas futuras de ella. Nadie llevaría a cabo una acción si no fuera recompensada (y no sólo en términos económicos) y menos todavía si la acción además de no producirle ningun beneficio le produce pérdidas.

Paralelo al monopolio debe de existir un mercado libre que genere competencia pero creo que sobra escribirlo.

Paralelo a este razonamiento está el de las desigualdades sociales:

Nadie puede decir que el asalariado peor pagado de un país no vive mejor ahora que su homónimo hace 200 años. La desigualdad es lo que conlleva también progreso económico.

El razonamiento seguido es que al producir por primera vez ciertos productos se incurre en unos costes desorbitados que resultan en unos precios de venta muy elevados. Habiendo un grupo con una riqueza suficiente como para pagarlos, se incentiva la producción de esos productos. Puede que muchos de ellos no lleguen a todo el mundo nunca pero multitud de ellos, con posterioridad, pasan a poder ser adquiridos masivamente. El hecho es que, si nadie pudiera pagar los costes de desarrollo de esos productos no se producirían y mermarían el know how y la capacidad para hacer mas eficiente el desarrollo de esos productos y otros derivados pudiendo reducir su precio y que sean adquiridos por la masa.

Es difícil que una empresa, careciendo de ese grupo de caballeros del dinero, pueda incurrir en los costes necesarios para obtener un producto apto para ser comprado de forma masiva. En un mundo de igualdad salarial, además de el desincentivo a la acción individual, incurriríamos en una pérdida de la velocidad del progreso económico si no ya, de todo el progreso.

Pensemos por ejemplo que sin duda fue un rico el que quiso que su coche tuviera 500 cv y ese y otros ricos fueron los que de alguna manera financiaron la reducción de costes para el desarrollo de modelos de 80 cv que fueron adquiridos, posteriormente, por la masa.