La teoría de la explotación o teoría de la plusvalía es una de las teorías con mayor repercusión en la historia económica. Ha sido el fundamento de todo el socialismo moderno desde el ideal marxista hasta los movimientos de la social democracia actuales. Importancia vital toma en el caso de las ideas que sostienen a los sindicatos.

La conclusión central de la teoría de la explotación dice que todos los bienes económicos son fruto del trabajo humano pero que, sin embargo, los trabajadores no perciben el producto íntegro de su trabajo ya que, debido a una serie de instituciones odiosas, en concreto la propiedad privada, los trabajadores son explotados. Los capitalistas toman una parte de ese trabajo en forma de plusvalía.

El origen de la teoría de la explotación puede retrotraerse incluso a la reforma protestante. El destino del individuo, se sostuvo, estaba predeterminado y por ello su salida es la cultura calvinista del trabajo. Fue esta la que sentó las bases para la creencia de que el trabajo era el fundamento del valor de los bienes. Encontramos entonces a los teóricos protestantes anglosajones a partir de Adam Smith construyendo la teoría del valor en base a criterios objetivos, es decir, el valor de un bien es medible de forma objetiva y esta fundamentalmente constituido por el valor del trabajo incorporado en ellos al producirlos. Fueron estos teóricos eminentemente liberales los que sirvieron en bandeja la legitimación científica necesaria para los movimientos revolucionarios sostenidos sobre esta teoría de la explotación.

Posteriormente es mas elaborada por otros filósofos como Proudhon, Lasalle o, de forma mas conocida por Karl Marx.

Sin embargo corresponde a un alemán, Rodbertus, el haber expuesto de manera detallada en qué consiste esta teoría de la explotación hasta el punto que Marx se limitó a realizar añadidos y matizaciones a su trabajo.

La teoría de la explotación consiste en tres puntos fundamentalmente:

  • Todos los bienes económicos son producto exclusivo del trabajo humano y que sin embargo los obreros no perciben el producto íntegro de su trabajo al que tienen derecho.
  • Los trabajadores son coaccionados para recibir menos de lo que producen a través de instituciones, como la esclavitud antaño o la propiedad privada y el contrato de trabajo actualmente, que permiten que los capitalistas roben a los trabajadores una parte importante de lo que producen.
  • El precio de un bienes es igual al valor del coste del trabajo incorporado al bien.

En la primera lectura ya nos damos cuenta que hay una afirmación diametralmente falsa. El precio de un bien no es producto exclusivo del factor trabajo.

Como ejemplo tenemos cualquier bien de la naturaleza que sirva para alcanzar un fin y/o sea escaso se convierte en un bien económico aunque no incorpore trabajo alguno. Un diamante, por ejemplo, representa un valor mayor al del trabajo que requiere agacharse y cogerlo del suelo. Una parcela de tierra tambien tiene valor a pesar de no requerir trabajo.

Por otro lado, podemos comparar una cuba de vino joven con uno viejo Vega Sicilia. Ambos incorporan la misma cantidad de trabajo (cosechar la uva, machacarla….) sin embargo, uno vale 100 veces mas que el otro simplemente porque el proceso de producción de uno conlleva mucho mas tiempo que el otro a pesar de la misma cantidad de trabajo.

Así pues vemos como la diferencia de tiempo de producción de un bien o el hecho que sea un recurso natural ya pone de manifiesto que la afirmación de que el precio de un bien es igual al coste de trabajo que lleva incorporado es falsa.

Todo proceso productivo conlleva tiempo. Un conjunto de etapas que terminan con la venta. Hay dos posibilidades: Que el trabajador espere todo ese tiempo para apropiarse íntegramente de la venta o que reciba el valor descontado de su renta futura. Esto es así por la ley de preferencia temporal que señala que una misma cantidad prefiere recibirse hoy que dentro de un año y, por tanto, si el trabajador cobra hoy el dinero que supondrá la venta dentro de un año no está recibiendo esa cantidad sino sensiblemente mas de lo que aportan al proceso productivo (Serian cien actualizados al tipo de interés).

El valor de un bien, o su precio, no tiene nada que ver con los costes del trabajo. Se basa en las valoraciones subjetivas. Un bien tiene valor porque alguien lo considera así. Una entrada para el concierto de Justin Bieber, por ejemplo, para mi no tiene ningún valor y sin embargo hay personas dispuestas a pagar un precio por esa entrada. El precio de un bien es una proyección de la mente. El hecho de que pasemos haciendo una bicicleta de madera con ruedas triangulares 100 horas, si no existe demanda para ella, hace que no tenga valor alguno en el mercado. Por tanto la teoría del valor es siempre subjetiva.

Aquí debo señalar que cuando en las universidades se estudian los precios, siempre se hacen con un margen sobre costes. Es importante señalar que los costes no determinan en ningún caso el precio de un bien sino que determinan si el bien se producirá o no en conjunción con las estimaciones de las valoraciones subjetivas de los potenciales compradores (si las valoraciones subjetivas que se plasman en el precio de mercado son inferiores al coste que se debe incurrir en su producción no habrá empresa dispuesta a ofertar ese bien). Una camiseta vale 100 no porque para producir la camiseta se incurra en unos costes de 90 y el empresario quiera ganar 10 sino que, como el empresario estima que esa camiseta de tal marca podrá venderse por 100 estará dispuesto a incurrir hoy en un coste de hasta 90 euros para obtener un beneficio de 10. Son los precios los que determinan los costes.

La última crítica a la teoría de la explotación es que está llena de contradicciones y cae en el razonamiento circular. Si el valor de los bienes está determinado por el valor del trabajo y lo que determina el valor del trabajo incorporado es el de los bienes necesarios para que se reproduzca el trabajador, es decir, el valor de lo que come, viste… Y, como el valor de esos bienes se fundamenta en el valor del trabajo… ¿Qué fue antes, el huevo o la gallina?

De forma breve voy a enumerar y responder a las matizaciones de Marx a esta teoría:

  • Acota los bienes a los que es aplicable a únicamente los bienes que son fruto del trabajo (excluyendo ya lo bienes naturales)
  • Se apoya en la autoridad de Aristóteles y afirma que los cambios implican igualdad y que de esa igualdad en los intercambios se deriva que hay un común denominador en ellas que es la cantidad de trabajo incorporada. Podría haber utilizado el peso, la escasez… Además es falso que los cambios impliquen igualdad. Un intercambio se produce porque la valoración subjetiva del bien del que se carece es mayor que la del bien que se tiene y concurren dos individuos cuyas valoraciones acerca del bien ajeno son mayores que las del propio (si a mi no me gustan los tomates no cambiare una patata por un tomate y si me apetece tanto una patata como un tomate, tampoco los intercambiaré)
  • Marx señala que la explotación se lleva a cabo haciendo trabajar mas horas al trabajador sin remuneración. Es importante señalar que este es el fundamento de las rebajas de horas de trabajo que algunos propugnan. El mismo efecto tiene trabajar mas horas sin remuneración que trabajar las mismas con una remuneración menor sin embargo resulta interesante ver este matiz del que se nutren algunos sindicatos.
  • La teoría del polilogismo. Todo el que critica esta teoría es un burgués que no está imbuido de la lógica proletaria.
  • “El capitalismo caerá en un proceso de continua concentración de forma que cada vez habrá un numero menor de multimillonarios y una fuerza mayor de proletarios”. Hay un limite a la posibilidad de crear empresas cada vez mas grandes determinado por el cálculo económico. Si se integra verticalmente toda la empresa y se pierde la información de los precios de mercado esa empresa deja de poder ser gestionada y sucumbe ante la competencia de pequeñas pymes compitiendo en el mercado.

Todas estas críticas no son nuevas. La teoría de la explotación lleva desmontada desde hace mas de 100 años lo que hace mas curioso que muchas de estas afirmaciones continúan presentes en muchos movimientos políticos y sindicales en la actualidad.