La economía del bien común es un concepto muy sonoro del que, a priori, nadie podría estar en contra. Una economía dirigida a buscar el Bien Común de toda la sociedad. Se trata de un proyecto económico de Christian Felber.

Básicamente se fundamenta en la subordinación de la economía de mercado y la obtención de beneficios a consideraciones mas amplias (morales).

El primer problema se presenta a la hora de definir el Bien Común, es decir, en decidir qué valores integran ese Bien Común.

El Bien Común es un concepto abstracto, cada uno de nosotros tenemos nuestra opinión de qué es lo mejor para la sociedad pero nuestra opinión no indica nada. Las opiniones subjetivas diferirán ya que cada uno de nosotros alcanzamos la felicidad de un modo distinto y también valoramos de forma distinta cómo los demás deben alcanzarla. Por este motivo no es fácil ponerse en común acerca de qué es lo mejor para todos o el Bien Común. (Teorema de imposibilidad de Arrow)

De hecho, aunque todos pudiéramos llegar a un acuerdo acerca de los valores que deben integrar el Bien Común (unos posibles valores nucleares que formen la esencia del Bien Común) surgirían diferencias entre los valores relativos asignados a cada uno de esos valores. Por ejemplo, si todos valoramos la libertad de prensa y el ecologismo como dos valores fundamentales de lo que debería perseguir una sociedad, habría que tomar decisiones a veces sobre si cortamos arboles para imprimir periódicos o no los cortamos. Esa disyuntiva entre la libertad de prensa o la preservación de la naturaleza presentaría una disyuntiva irreconciliable por la diferencia de los valores de importancia relativa que las diferentes personas asignan a los valores de libertad de prensa y ecologismo.

La solución dada a este problema es someter a escrutinio la jerarquía de valores pero, en tal caso, ya no debemos hablar de Bien Común sino de Bien Mayoritario. El Bien Mayoritario no representa el interés de todos los individuos sino el de una de las partes de la sociedad (Mayoría) en detrimento de la minoría ya que es una economía dirigida (Hay que destacar que esa minoría puede representar el 49,9% de la población).

El único concepto de Bien Común al que puede llegarse razonadamente consiste en un marco normativo en el que todo el mundo puede perseguir sus fines particulares sin impedir que los demás también lo hagan. Es decir, el establecimiento de unas normas de convivencia que aseguren que cada bien particular es, a priori, realizable siempre y cuando cada persona consiga cooperar con otras y que de esa cooperación todas salen beneficiadas.

El anterior, es un sistema carente de fines en sí mismos sino que integra todos los fines particulares de los miembros de ese sistema. Es un sistema de libertad, a priori, pura ya que no subyuga los intereses de ningún individuo a los intereses de otro o de la mayoría.

PD: Quiero hacer una reflexión acerca del mercado.

Los posibles valores tales como el ecologismo, por ejemplo, que representan una critica fuerte a un sistema capitalista del que se dice que solo se ocupa del beneficio económico, estarán incorporados al mercado en la medida en que el individuo los considere. Por ejemplo, depende del individuo querer gastar una mayor parte de su renta en comprar productos ecológicos o no, pero atenta contra la libertad el imponerle esa elección mediante la búsqueda del Bien Común.

Es decir, en el mercado se incorporan todos y cada uno de los valores individuales y, mediante el libre albedrío y la capacidad de elección se otorga capacidad para que cada uno alcance sus fines del modo que desee.