La emisión del informe de auditoría es el objetivo de todo el trabajo realizado y descrito en los puntos anteriores. Se trata de un informe normalizado por normativa en el que se expresa la opinión del auditor acerca de la fidelidad de la imagen de la empresa expresada en sus cuentas anuales.

Se regula mediante las NIA serie 700 con mención especial a la NIA 450 en relación a la evaluación de las incorrecciones detectadas.

El informe puede contener una opinión no modificada, con salvedades, desfavorable o una opinión denegada.

El tipo de opinión emitida vendrá dictada por el trabajo realizado ajustándose siempre a la cifra de importancia material.

Opinión favorable: El auditor manifiesta de forma clara y precisa que las cuentas anuales expresan, en todos los aspectos significativos, la imagen fiel del patrimonio, de la situación financiera, de los resultados de las operaciones y de los flujos de efectivo, de conformidad con el marco normativo de información financiera aplicable y, en particular, con los principios y criterios contables contenidos en el mismo. Opinión con salvedades: El auditor concluye que existen una o varias incorrecciones que, de forma individual o agregada, resultan materiales pero no generalizadas para los estados financieros tomadas en su conjunto. Estas circunstancias significativas que pueden provocar una opinión con salvedades son: – Limitación al alcance del trabajo realizado. – Incumplimientos de los principios y criterios contables, incluyendo omisiones de información necesaria, contenidos en el marco normativo de información financiera que resulte de aplicación. Opinión desfavorable: El auditor manifiesta que las cuentas anuales tomadas en su conjunto no expresan la imagen fiel del patrimonio, de la situación financiera, de los resultados de las operaciones y, en su caso, de los flujos de efectivo de la entidad, que debe mostrarse de acuerdo con el marco normativo de información financiera que resulta de aplicación y, en particular, con los principios y criterios contables contenidos en el mismo.

Para ello debe haberse identificado incumplimientos de principios y criterios contables que resulten de aplicación, que, a juicio del auditor, sean materiales y generalizados las cuentas anuales.

Opinión denegada: El auditor no ha obtenido la evidencia necesaria y suficiente para formarse una opinión sobre las cuentas anuales tomadas en su conjunto, debiendo manifestar en su informe que no le es posible expresar una opinión sobre las mismas. Existen dos causas que pueden provocar la denegación de la opinión:

– Limitaciones al alcance de la auditoría de importancia y magnitud muy significativas

– Existencia de múltiples incertidumbres cuyo efecto conjunto pueda ser muy significativo

El auditor debe exponer todas las razones que le obligan a emitir una opinión modificada en el párrafo de fundamento de la opinión modificada, así como cualquier otra cuestión que suponga una salvedad.

Una salvedad irá al informe según el juicio del auditor. Como regla general se establece el que la incidencia de la incorrección material detectada en los estados financieros supere la cifra de materialidad establecida por el auditor en la fase de planificación. No obstante el auditor, en la aplicación de su juicio, puede reflejar en el informe aquellas incorrecciones detectadas que considere tendrán una incidencia importante para los usuarios de la información financiera.

La forma del informe tiene un formato regulado que se ofrece en las NIA serie 700.